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Carlota Amalia de Bélgica

Napoleón III, emperador de Francia de 1852 a 1870, buscó extender sus dominios al continente americano, construir un canal entre los océanos Atlántico y Pacifico, frenar el avance de Estados Unidos y obtener parte de las grandes riquezas que, él creía, se podían extraer del suelo mexicano. Influido por un grupo de conservadores mexicanos que deseaban como gobernante a un príncipe europeo, decidió intervenir con su ejército en México con el pretexto de la suspensión temporal del pago de la deuda externa por parte del gobierno mexicano en 1861. Después de consumarse la intervención, una junta de notables, formada por integrantes del partido conservador, se acercó al archiduque austriaco Fernando Maximiliano de Habsburgo para ofrecerle la corona imperial de México. Maximiliano la aceptó el 3 de octubre de 1863, en su Palacio de Miramar, convencido de que su gobierno, además de contar con el apoyo militar de Francia, sería bien recibido en México. Entre esta fecha y el 10 de abril de 1864, día en el que se firmaron los Tratados de Miramar, Maximiliano y Carlota llevaron a cabo los preparativos para la aventura mexicana, que incluyeron dar a conocer sus rostros a sus nuevos súbditos. Los medios idóneos, por ser inmediatos, eran la fotografía y los grabados. Las primeras imágenes oficiales fueron tomadas por el fotógrafo de la corte en Trieste, Giuseppe Malovich. No obstante, también se requería una imagen al óleo de carácter oficial, es decir, dos grandes lienzos en los que se presentara a los emperadores con toda la solemnidad que se esperaba de una corte. Dos retratos le fueron encargados a Franz Xaver Winterhalter, uno de los retratistas con mayor prestigio entre la aristocracia europea. Para esta obra, Maximiliano y Carlota posaron en 1864 en París, antes de partir hacia México. El retrato de Carlota la presentaba de medio cuerpo, con la corona imperial y un vestido blanco-rosado hecho con encajes de Bruselas, adornada con sus joyas y condecoraciones. Esta fue la imagen en la que se basó Albert Graefle para producir el retrato oficial de la emperatriz, que hoy se exhibe en el Salón de Gobelinos o Salón de Música del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec.

Ficha Técnica
Título Carlota Amalia de Bélgica
Creador Albert Graefle
Fecha 1865
Tipo de objeto Pintura
Institución Museo Nacional de Historia
Dimensión 255 cm alto x 168 cm largo
Formatos disponibles RAW
Media Imagen
Derechos Reservados
Declaración de uso Uso educativo y académico permitido
Identificador oai:mexicana.cultura.gob.mx:0013396/0000002

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